Después de la remontada histórica en Atlanta, el capitán argentino salió a hablar con una franqueza que no es habitual en él. Habló de lo que significa Argentina en el mundo, de la gente que la pasa mal, de Diego Maradona y de lo que siente este grupo cuando se junta. Con estas palabras, Messi también se convirtió en el primer jugador de la historia en disputar tres finales mundiales, igualando un logro que solo tenía el brasileño Cafú.